En el mundo de los periféricos gaming, la velocidad, precisión y ergonomía pueden marcar la diferencia a la hora de jugar a nivel online, y ya no digamos en competitivo. Y si hay una marca que entiende perfectamente las exigencias de los jugadores profesionales, esa es Razer. La empresa tiene una experiencia más que contrastada en lo que se refiere a periféricos pensados para los eSports, y sigue apostando fuerte por ratones pensados para el máximo nivel. El nuevo Razer DeathAdder V4 Pro es el ejemplo más claro de esa filosofía: un ratón ultraligero, con sensor de última generación y funciones pensadas para el competitivo. ¿Puede convertirse en el rey de los eSports? Te lo cuento en este análisis del Razer DeathAdder V4 Pro.
Análisis del Razer DeathAdder V4 Pro
Las especificaciones técnicas de un ratón de élite

El DeathAdder V4 Pro llega con una hoja técnica que demuestra que está pensado para el mundo competitivo. Con apenas 56 gramos de peso (57 gramos en la versión blanca), logra ser extremadamente liviano sin recurrir a diseños perforados. Lo que más destaca sin ninguna duda es el nuevo sensor óptico Focus Pro 45K, que alcanza una sensibilidad de hasta 45.000 DPI, junto con un polling rate de hasta 8.000 Hz sin necesidad de accesorios adicionales. Todo esto, acompañado de una autonomía que alcanza las 120 horas a 1.000 Hz y unas especificaciones que lo sitúan en lo más alto del mercado. A continuación, te dejo la ficha técnica al completo:
- Sensor: Focus Pro 45K Gen-2
- DPI máximo: 45.000
- Frecuencia de sondeo: 1.000 / 8.000 Hz
- Peso: 56 gr (negro) / 57 gr (blanco)
- Switches: ópticos Gen-4 (100 millones de clics)
- Autonomía: hasta 120 h (1.000 Hz) / 18 h (8.000 Hz)
- Conectividad: Razer HyperSpeed Gen 2 o cable USB-C
- Sin RGB
En lo que se refiere a su acabado físico, el ratón mantiene su diseño ergonómico para diestros, con dimensiones generosas que permiten tanto agarre de palma como tipo garra. Además, cuenta con unos patines de PTFE que permite deslizarlo con facilidad en superficies como la de la Razer Hyperflux V2, y a un cuerpo con materiales más rígidos, aunque esté construido con un 90% de plástico reciclado.
A nivel de diseño es realmente continuista con los anteriores modelos de la gama, pero sí que podemos decir que existe cierto refinamiento, gracias la estructura más ligera, resistente y mejor adaptada para el mundo competitivo. Se perciben pequeñas mejoras como la mayor separación entre botones laterales para evitar errores, o una superficie mate que evita huellas y mejora el agarre, así como su rueda óptica, que ofrece un desplazamiento más suave, preciso y con mayor durabilidad.
Una experiencia de uso que responde en el mundo competitivo

Cuando hablamos de la experiencia del Razer DeathAdder V4 Pro dentro de los juegos, es simplemente espectacular. La combinación de este nuevo sensor de 45.000 DPI, junto con el polling rate real de 8.000 Hz y switches ópticos de cuarta generación se traduce en una respuesta instantánea. La latencia se ha reducido hasta los 0,291 ms, un 37% más rápido que la generación anterior, y aunque es posible que sea algo casi imperceptible, lo cierto es que en los máximos niveles competitivos eso puede marcar la diferencia.
En títulos competitivos como Overwatch 2, Counter Strike 2 o Fortnite, la sensación de control es total. Incluso en las configuraciones de DPI más elevadas, el ratón responde con una precisión prácticamente inmejorable. Además, a eso hay que sumarle lo ligero que es a la hora de controlarlo, además de lo bien que se desliza, lo que unido nos deja un ratón que responde cuando debe de hacerlo: en aquellos momentos donde precisamos hacer movimientos rápidos y precisos.
El nuevo dongle USB semiesférico también cumple un papel clave: mejora la estabilidad de la conexión y soporta el polling de 8.000 Hz sin necesidad de hubs externos. Además, incluye tres indicadores LED personalizables para mostrar información como nivel de batería, la tasa de sondeo o el estado de la conexión.
El software, un gran aliado

El Razer DeathAdder V4 Pro, al igual que el resto de periféricos de la marca, se apoya en Razer Synapse para ofrecer una experiencia completamente personalizable. Desde el programa se pueden asignar funciones a los 8 botones, configurar saltos de DPI con el mayor nivel de precisión posible (pasos de 1 DPI), o ajustar la calibración del sensor según la superficie usada.
Además, Synapse también permite modificar parámetros avanzados como la distancia de despegue, frecuencia de sondeo adaptable, o incluso el comportamiento del dongle, que puede mostrar indicadores específicos mediante un sistema de colores, tal y como os comentaba anteriormente. El único punto que no se puede ajustar, por razones obvias, es la iluminación RGB, ya que este modelo no cuenta con dicha iluminación, al contrario que muchos otros ratones de Razer.
Conclusiones – Análisis del Razer DeathAdder V4 Pro

El Razer DeathAdder V4 Pro no intenta reinventar la rueda, pero lleva al máximo nivel todo lo que ya funcionaba bien en anteriores versiones. Su gran virtud es la mejora técnica: sensor de 45K DPI, switches Gen-4, rueda óptica, Hyperpolling real de 8.000 Hz, todo en un cuerpo más ligero, más rígido y sin sacrificar comodidad.
Su precio oficial de 169,99 euros puede parecer elevado, pero es coherente con lo que ofrece y comparable a otros modelos profesionales. Si juegas a nivel competitivo o simplemente buscas lo mejor del mercado en ratones gaming, el DeathAdder V4 Pro es la mejor apuesta del mercado.

