Las virtudes de Xbox Game Pass están fuera de toda duda. Tener la posibilidad de poder disfrutar de un catálogo realmente extenso de juegos a cambio de una pequeña cantidad de dinero al mes (14,99€ por la versión Ultimate) es un motivo de peso para mantener activa la suscripción del servicio. Sin embargo, ¿es siempre rentable mantener este tipo de suscripciones activas? La respuesta es depende.
Dependiendo del tipo de usuarios que seamos, mantener activa de manera constante una suscripción activa a servicios como el propio Xbox Game Pass, u otros parecidos como Netflix, HBO Max o Prime Video puede ser rentable o un gasto “fijo” que es posible que no aprovechemos. Como seguramente has pensado, al final es algo que concierne a los hábitos de consumo que tengamos como jugadores o espectadores.

¿Cuándo deberías mantener una suscripción activa a Xbox Game Pass?
En ocasiones, y no sin falta de razón, se habla de que suscribirse a Xbox Game Pass es más rentable, tanto en términos económicos como lúdicos, que comprar una novedad a full Price. No obstante, esta afirmación no siempre es acertada, ya que al final todo depende de lo que estemos buscando como consumidores. Para hacer un símil fácil de entender, es como el que mantiene una suscripción en Netflix, pero quiere ir al cine a ver Dune Parte 2, con la correspondiente diferencia de precio respecto a los videojuegos.
Tanto el cine como los videojuegos (salvo excepciones, como podemos ver en Xbox Game Pass con casos como Persona 3 Reload) suelen contar con novedades potentes que no podemos encontrar en servicios de suscripción a primeras de cambio, tal y como ha ocurrido este año con auténticos éxitos como Like a Dragon: Infinite Wealth o Prince of Persia: The Lost Crown. Entonces, ante la pregunta de escoger entre Xbox Game Pass o una novedad, la respuesta vuelve a ser clara: depende de qué es lo que busques.
Pero sin querer irnos de las ramas, lo que realmente queremos responder es la pregunta de cuándo merece la pena seguir manteniendo una suscripción. La respuesta, al contrario que en la anterior pregunta, es mucho más directa: siempre que le saques partido. Hace poco hablaba con un amigo acerca del como mantenemos suscripciones activas por el mero hecho del “por si acaso”, pero que no aprovechamos ni un 50% del tiempo que estamos suscritos.

En el caso de tener activa una suscripción a Xbox Game Pass (y cualquier otro servicio de suscripción), lo más recomendado es mantenerla siempre que le saquemos partido. La ventaja del servicio de Xbox es que ofrece muchas más posibilidades de que esto ocurra de esa forma, debido al gancho comercial que implica contar con varios juegos día 1 en el servicio, así como la presencia de un vastísimo catálogo o de títulos que pueden llevarnos a jugar con nuestros amigos.
Si somos usuarios que apenas jugamos a los títulos que están presentes en el servicio, y mantenemos la suscripción activa mes a mes (no tras un pago anual), es posible que lo recomendado sea dejar de pagar la suscripción para hacerlo cuando realmente vayamos a jugar algo que nos interese, ya sea por ganas o por tratarse de una novedad importante del servicio que llevábamos tiempo esperando.
En definitiva, si te preguntas cuándo merece la pena seguir manteniendo una suscripción activa a Xbox Game Pass, solo tienes que hacerte un par de preguntas. ¿Vas a jugar a corto plazo algo presente en su catálogo? Si la respuesta es sí, la rentabilidad está más que garantizada. ¿Has comprado recientemente un juego que te tiene absorbido, como el citado Like a Dragon: Infinite Wealth, y no planeas dedicarle tiempo a otra cosa? En ese caso, la mejor opción es dejar de pagar un servicio que no vas a usar. Y la misma recomendación es aplicable a otros tantos servicios como Netflix, Disney + o HBO Max.


