Uno de los principales diseñadores de Xbox One, Carl Ledbetter, ha salido a la palestra para hablar del diseño del mando de Xbox One y de la propia consola.
Carl ha dado datos sobre el proceso de diseño y testeo del mando de Xbox One, mando que era fácil de realizar ya que tenían una base excelente, como es el de Xbox 360. Aun así se diseñaron más de 200 prototipos durante tres años y con un equipo de 35 personas que probaban el controlador:
«Nadie dice nada sobre las pequeñas cosas del hardware. Si alguien usa un mando durante 30 minutos y dice: ‘Me empiezan a doler las manos’, es que algo va mal. Pero si después de ese tiempo sólo piensan en el juego, quiere decir que vamos por el camino correcto. Al final del día conseguimos crear esa experiencia, independientemente de que se trate de un juego, una película o hablar por Skype.»
Respecto al diseño de la consola, consola que es enorme si la comparamos con el juguetito de PS4, en el mejor sentido de la palabra, Ledbetter habla sobre la habitación objetivo de diseño, como leemos eh HobbyConsolas:
«Sabemos que la gente suele poner la consola en dormitorios u otros lugares, pero la diseñamos para que su entorno fuera la sala de estar. Sabemos que normalmente utilizan televisores de gran tamaño, probablemente, pantallas planas con buena resolución, por lo que todo está optimizado para esa configuración. También para los jugadores, de manera que fuera lo suficientemente simple para que cualquiera pudiera usarla.»

«Se trataba de crear una experiencia coherente y sin fisuras. Así, desde el momento en el que la ves ya te empieza a comunicar aspectos de la marca, y cuando se entra en la experiencia de usuario, completa las expectativas.»
«Todo el mundo se quedó frustrado porque querían una máquina que fuera finísima y que no se calentase. Pero la realidad era distinta, hay cuestiones relacionadas con el enfriamiento del procesador y la cantidad de vatios que recibe que requerían un diseño de mayor tamaño para asegurar su funcionamiento. Siempre hay una dinámica muy interesante entre la ingeniería, el diseño y las restricciones del sistema y su rendimiento.»
Lo cierto y fijo es que One es una consola que puede tirarse horas encendida y en reposo sin inmutarse, lo cual es lo importante, más allá del tamaño de la consola o de que resulte atractiva o no.
