Capcom es una compañía mítica por, entre tantos juegos, tener las franquicias Devil May Cry, Dino Crisis, Resident Evil y Street Fighter sin embargo, durante la séptima generación de consolas, se ha ido ganando a pulso el descontento, malestar y desconfianza por parte de los usuarios, debido, entre otras cosas, a la calidad decreciente de algunas de sus sagas, proyectos poco interesantes y una política de DLC pionera y abusiva.
Hoy, desde la sede de Osaka, Capcom ha anunciado que tiene como objetivo reestructurar sus estudios para poder disponer de un personal fijo de 30 empleados que se dedicarán a varios proyectos y que se verán reforzados por los trabajadores temporales que lleguen a la empresa para desarrollar un título en concreto. El objetivo de todo esto es reducir el tiempo necesario para desarrollar secuelas de sus grandes sagas para, así, poder sacar secuelas cada 18 meses, más o menos. En palabras de la compañía: «Esto nos permitirá desarrollar contenido con un menor número de personas mientras además se trabaja en varios frentes al mismo tiempo«
¿Cómo veis esta práctica?
