En las últimas horas ha salido a la luz como desde China están surgiendo una gran cantidad de tramposos en Playerunknown’s Battlegrounds, los cuales se aprovechan de cheats para sacar ventaja en el título de Bluehole Studio y frustrar los planes del resto de jugadores,
La mayoría de las trampas en PUBG proceden del mercado chino
Hace unos días, en distintos medios locales (así como también en las redes sociales), ya se hablaba de como Tencent tenía abierta una causa junto a la policía china, gracias a la cual buscaban arrestar a más de 120 individuos que se dedicaban a vender software ilegal para PUBG; lo que conocemos todos como cheats.
Bluehole: "How do we stop people cheating in PUBG?"
Tencent: "We have opened an anti cheat task force and worked with the police to arrest 120 individuals who have been selling cheat software for the game illegally" pic.twitter.com/0f50MseQzH
— Daniel Ahmad (@ZhugeEX) December 22, 2017
Pues bien, parece que estos movimientos han comenzado a dar sus primeros frutos. La policía de China ha llevado a cabo una operación que ha servido para asestar un golpe a una organización que se encontraba situada en la región de Wuxi, concretamente en Jiangyin, y se encargaba de producir software ilegal para Playerunknown’s Battlegrounds. En esta ocasión, el operativo se ha cerrado con tres personas detenidas, las cuales serían miembros principales de la organización.
La policía de China ha llevado a cabo una operación que ha servido para asestar un golpe a una organización que se encontraba situada en la región de Wuxi, concretamente en Jiangyin, y se encargaba de producir software ilegal para Playerunknown’s Battlegrounds. En esta ocasión, el operativo se ha cerrado con tres personas detenidas, las cuales serían miembros principales de la organización.
A algunos de vosotros, esta situación os puede parecer un poco rocambolesca, pero nada más lejos de la realidad, y es que, en China, dañar sistemas informáticos (entre los cuales se incluyen los videojuegos) es un delito, y esta contemplado como una actitud criminal. Esto incluye la creación de cheats, los cuales alteran el modelo de negocio de las distintas empresas. ¿Qué puede acarrear este hecho para los detenidos? Pues una pena de cárcel de hasta cinco años por cada uno de los cargos criminales que se presenten contra ellos por la producción y distribución de este tipo de contenido.
